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Beneficios de la lactancia materna: un enfoque basado en evidencia

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Mamá durmiendo junto a su bebé

Tiempo de lectura: 8 minutos

Los beneficios de la lactancia materna alcanzan al bebé y a la madre: ofrece la mejor nutrición al recién nacido, refuerza su sistema inmunológico y se asocia con un menor riesgo de enfermedades en la madre, como el cáncer de mama. La Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la lactancia materna exclusiva por su impacto positivo a largo plazo. 

En esta guía te explicamos los beneficios para el bebé y para la madre, y otros factores a considerar, como la salud mental y el impacto ambiental. Cómo alimentar a tu bebé es una decisión personal, y esta información busca ayudarte a tomarla con datos fiables. Si quieres desmontar ideas erróneas, consulta los mitos de la lactancia materna. 

Beneficios para el bebé

La leche materna es el alimento ideal para el bebé: aporta una nutrición completa, protege frente a infecciones y se adapta a sus necesidades en cada etapa. Desde el primer día, el calostro, la primera leche que produce la madre, es rico en anticuerpos y protege al recién nacido. Con las semanas y los meses, la leche va cambiando su composición para acompañar el crecimiento del bebé, y por eso ofrece beneficios para su salud tanto a corto como a largo plazo. 

Garantiza los nutrientes esenciales para su crecimiento

La leche materna contiene los nutrientes que un recién nacido necesita para crecer y desarrollarse de forma saludable. La Organización Mundial de la Salud y Unicef recomiendan lactancia materna exclusiva durante al menos los primeros seis meses: sin fórmula, agua ni otros alimentos, porque la leche aporta nutrientes, enzimas, hormonas y anticuerpos. 

Además, su composición cambia constantemente para adaptarse al bebé: por ejemplo, cuando tiene una infección, la leche aumenta su contenido de anticuerpos. 

Fortalece su sistema inmunológico

Según un artículo de la National Library of Medicine, la leche materna aporta moléculas bioactivas que ayudan a madurar el sistema inmunológico, a desarrollar una microbiota intestinal saludable y a responder mejor a infecciones e inflamaciones. 

Sus efectos no se limitan al corto plazo: influyen en la salud futura del bebé. Además, a través de la leche, la madre transmite inmunoglobulinas y leucocitos que dan al bebé inmunidad pasiva frente a las enfermedades que ella haya tenido. 

Facilita su digestión

La leche materna es más fácil de digerir que la fórmula y contiene enzimas digestivas, como la lipasa y la amilasa, que ayudan a descomponer y absorber sus nutrientes. Sus oligosacáridos favorecen el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas para la salud gastrointestinal, y se asocia con menos estreñimiento. 

El cólico del lactante tiene causas poco claras y puede aparecer también con lactancia materna, así que no es una señal de que algo se esté haciendo mal. 

Reduce el riesgo de alergias

La leche materna aporta inmunoprotectores que ayudan a entrenar y modular el sistema inmunológico del bebé. Puede contribuir a reducir el riesgo de algunas alergias y enfermedades de la piel, como el eccema en los primeros años, aunque no las evita por completo. 

Con lactancia exclusiva, además, el bebé no se expone a alimentos para los que su cuerpo aún no está maduro. Cuando empiece con otros alimentos, conviene saber cómo introducir los alimentos alérgenos en bebés. 

Ayuda a la introducción de alimentos sólidos

La lactancia favorece la maduración del sistema digestivo, y los sabores de la dieta de la madre que pasan a la leche pueden hacer al bebé más receptivo a nuevos alimentos. La leche materna sigue siendo una excelente fuente de nutrientes después de los seis meses, y la OMS recomienda mantenerla hasta los dos años o más, junto con alimentos complementarios. Si te preguntas hasta cuándo prolongarla, consulta qué se sabe sobre la lactancia prolongada. 

Beneficios para la madre

Amamantar también beneficia a la madre: favorece su recuperación tras el parto, reduce el riesgo de algunas enfermedades y refuerza el vínculo con su bebé.

Para sostener la lactancia, la madre también necesita cuidarse: una buena alimentación en la lactancia ayuda a mantener la energía.

¿Cómo ayuda a la madre a acelerar la recuperación postparto?

Amamantar libera oxitocina, una hormona que ayuda a que el útero vuelva a su tamaño normal. También puede facilitar la pérdida del peso ganado durante el embarazo, aunque el efecto varía de una mujer a otra, y aporta beneficios hormonales y emocionales que favorecen la recuperación. 

Mamá amantando a su bebé

Disminuye el riesgo de sufrir cáncer de mama

Según una revisión publicada en la National Library of Medicine, el riesgo relativo de cáncer de mama disminuye un 4,3% por cada 12 meses de lactancia, y un 7% adicional por cada parto. Se cree que influye el cambio de las células mamarias durante la lactancia, pero el mecanismo exacto aún no está claro.

La revisión señala que, en países de ingresos altos con bajas tasas de lactancia, una parte mayor de los casos de cáncer de mama se atribuye a no amamantar. La lactancia es una medida más: la prevención del cáncer de mama incluye también otros hábitos y controles.

Fortalece el vínculo emocional entre la madre y el bebé

Amamantar favorece la cercanía, gracias al contacto piel con piel y a la oxitocina. Un artículo de la National Library of Medicine destaca su impacto en el desarrollo social y emocional del niño, por la seguridad que aporta el vínculo con la madre. El vínculo se construye de muchas formas, también con el biberón.

Representa un ahorro económico en comparación con la leche de fórmula

Amamantar es gratuito y evita gastos en fórmula, biberones y accesorios. A largo plazo también puede reducir costos médicos, porque los bebés alimentados con leche materna suelen tener menos infecciones.

Está disponible para alimentar al bebé en cualquier momento

La leche materna está siempre lista y a la temperatura adecuada. No hay que llevar biberones, fórmula ni agua al salir de casa, ni preparar nada por la noche, lo que simplifica la alimentación a demanda. 

Factores adicionales a considerar sobre la lactancia materna

La lactancia materna no es posible o deseable para todas las madres, y cada situación es distinta. La fórmula infantil es una alternativa segura, y tu pediatra puede orientarte si tienes dudas o dificultades, tomas medicamentos o tienes una enfermedad que lo complique.

¿Cómo influye la lactancia en la salud mental de la madre?

La oxitocina que se libera al amamantar se asocia con relajación y bienestar. Algunos estudios, como esta revisión sobre lactancia y depresión posparto, relacionan la lactancia con un menor riesgo de depresión posparto, aunque la relación es compleja y no se sabe si es causa o consecuencia.

Las dificultades para amamantar, como el dolor o la poca producción de leche, también pueden generar estrés y tristeza. Si te sientes abrumada, busca apoyo profesional: la lactancia no debería ir a costa de tu salud mental. 

Doctora instruyendo a mamá como amamantar

¿Existen beneficios a largo plazo para la salud de la madre?

Sí. Además del cáncer de mama, la lactancia se asocia con un menor riesgo de cáncer de ovario, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. El efecto suele ser mayor cuanto más tiempo se amamanta a lo largo de la vida. 

¿Qué impacto ambiental tiene la lactancia materna?

La leche materna es un alimento natural y sin envases. No requiere fabricación industrial, transporte ni embalaje, ni el agua y la energía que se usan para producir y preparar la fórmula y los biberones. 

Por eso, la lactancia materna tiene una huella ambiental mucho menor que la alimentación con fórmula. Aun así, amamantar exige a la madre una buena alimentación, descanso y el apoyo de su entorno.